Terry Bollea, mejor conocido como Hulk Hogan, ícono indiscutible de la lucha libre en las décadas de los 80 y 90, falleció a los 71 años.
Medios estadounidenses reportaron que la causa de su muerte fue una insuficiencia cardíaca.
En semanas recientes, se había generado preocupación sobre su salud tras rumores de que el exluchador se encontraba en estado crítico debido a complicaciones derivadas de una cirugía de cuello.
Hogan fue la figura emblemática que llevó la lucha libre a un nuevo nivel de popularidad en Estados Unidos, expandiendo su alcance a numerosos países alrededor del mundo.
Aunque su personaje en el ring representaba al típico “héroe estadounidense” de los años 80, la vida de Terry Bollea estuvo marcada por varios escándalos. Entre ellos se incluyen falsas declaraciones, el uso ilegal de esteroides para aumentar su musculatura, y una costosa demanda millonaria contra un medio de comunicación que filtró un video íntimo en el que aparecía manteniendo relaciones con una mujer.
También polémico para algunos fue el desbocado apoyo que dio a Donald Trump durante la campaña presidencial de 2024, en la que apareció en distintos eventos llamando a la gente a votar por el republicano.
Aunque Terry Bollea llevaba varios años en el ring, su carrera realmente despegó en 1979, cuando hizo su debut en la entonces World Wrestling Federation (WWF) bajo el nombre de Hulk Hogan.
Los presentadores de las peleas —entre ellos Vince McMahon, entonces dueño de la WWF— quedaban impresionados por su imponente tamaño y fuerza. «¡Mírenlo!», exclamaba McMahon emocionado durante la primera aparición de Hogan, «¡con 382 libras de pura potencia, es una auténtica mole!».
Conforme la fama de Hogan crecía entre los fanáticos, su personaje se convirtió en el símbolo perfecto para canalizar el fuerte sentimiento nacionalista estadounidense que emergió en los años 80.
Hogan, el estadounidense rubio, fuerte, guapo y correcto, se consagró como la estrella de la WWF gracias a su mediático enfrentamiento con «The Iron Sheik» —el jeque de hierro— un supuesto militar iraní que subía al ring para desafiar y provocar a Estados Unidos.

Además, Hogan incursionó en el cine al interpretar al rival de Rocky Balboa en la película Rocky III.
La popularidad de Hogan fue tan grande que los fanáticos compraban boletos exclusivamente para verlo luchar.
Hogan fue la estrella principal del primer gran evento de la WWF, WrestleMania, y mantuvo ese protagonismo durante sus primeras siete ediciones anuales.
Hasta hoy, su enfrentamiento con una leyenda de la lucha libre, André the Giant, sigue siendo la transmisión más vista en la historia de este deporte, con más de 33 millones de espectadores.
Sin embargo, la fama también trajo problemas. En 1985, debido a un error de coreografía, Hogan lastimó a un periodista durante una entrevista, aplicándole una llave que provocó que el reportero se desmayara y golpeara violentamente su cabeza contra el suelo, lo que derivó en una demanda de 5 millones de dólares.

Además, la imagen del “héroe estadounidense” que Hogan representaba se vio empañada en 1993, cuando admitió haber usado anabólicos para aumentar su musculatura, una práctica común en la lucha libre de esa época.
WCW y el ‘reality show’
En una de las decisiones más controversiales en la historia de la lucha libre, Hulk Hogan dejó la WWF en 1993 para unirse a la empresa rival, World Championship Wrestling (WCW), respaldada por el magnate de los medios Ted Turner.
Con este cambio, surgió una versión de Hogan que nadie esperaba: el héroe estadounidense adorado se transformó en villano dentro de las historias de la WCW, comenzando a atacar en televisión nacional a sus antiguos empleadores.

En 2005, Terry Bollea protagonizó el reality show Hogan Knows Best en la cadena VH1, un programa similar a otros populares a principios de los 2000, como The Osbournes, que seguía la vida familiar de Ozzy Osbourne.
Hogan Knows Best mostraba la vida diaria de Hogan, su esposa Linda y sus dos hijos en su hogar en Florida.
Durante esos años, Hogan regresó en varias ocasiones al mundo de la lucha libre, aunque nunca recuperó la popularidad que tuvo en los años 80. Su vida siguió estando marcada por escándalos.
En 2012, el medio digital Gawker publicó un video íntimo en el que Hogan aparecía teniendo relaciones sexuales con la esposa de un conocido locutor de radio, desencadenando una prolongada batalla legal que terminó con la quiebra del medio.
Además, en 2015 Hogan fue expulsado de la World Wrestling Entertainment —la evolución de la WWF— por usar lenguaje racista.
Problemas de salud
Hogan siempre defendió con pasión la lucha libre como una forma legítima de entretenimiento, rechazando las críticas de quienes dicen que «no es un deporte real».
En varias ocasiones, incluida una entrevista reciente en el podcast de Logan Paul, Hogan confesó que su carrera en el ring le dejó graves secuelas físicas: «He tenido 10 cirugías de espalda, me han reemplazado ambas rodillas, ambos hombros… no queda nada original».
En junio, un representante de la leyenda de la lucha libre declaró a TMZ Sports que Hogan estaba enfrentando algunas dolencias, pero que había regresado a la actividad tras los rumores que indicaban que su salud estaba comprometida.
Fuente: BBC






