En un golpe contundente contra el robo de combustibles, la Operación Frontera Norte, implementada por el Gobierno Federal en coordinación con las fuerzas armadas y agencias de seguridad, ha logrado decomisar más de 15 millones de litros de combustible robado y detener a 19 personas entre los meses de febrero y agosto de 2025.
Esta ofensiva representa uno de los avances más significativos en la lucha contra el huachicol, una de las actividades ilícitas más lucrativas y peligrosas del crimen organizado en México.
Reynosa y Altamira: focos clave del operativo
Entre los aseguramientos más importantes destaca el realizado en Reynosa, Tamaulipas, donde fueron incautados 1.8 millones de litros de combustible presuntamente robado, en una operación coordinada entre la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina (SEMAR) y autoridades estatales.
A este importante golpe se suma el decomiso de 10 millones de litros más en Altamira, donde se desmanteló una red de transporte y almacenamiento clandestino de hidrocarburos. Según fuentes oficiales, el combustible era movilizado mediante autotanques con documentación falsificada y se almacenaba en bodegas adaptadas para evitar la detección satelital.
Corrupción institucional y complicidad en puertos
Como parte de la misma operación, el Gobierno ha revelado que se impusieron sanciones a funcionarios del puerto de Tampico por su presunta participación o negligencia en el ingreso y salida de combustible robado. Aunque no se han dado a conocer los nombres de los funcionarios sancionados, la Secretaría de la Función Pública confirmó que ya hay procedimientos administrativos y penales en curso.
Este caso subraya la colusión entre redes criminales y elementos del aparato institucional, un fenómeno que, según expertos en seguridad, representa uno de los mayores desafíos en el combate al huachicol.
Identifican al “Primito” del CJNG
Uno de los hallazgos más delicados durante esta operación fue la identificación de un presunto implicado apodado “El Primito”, vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), como operador clave en el tráfico de hidrocarburos robados en la región noreste del país. Autoridades federales señalan que este sujeto fungía como enlace logístico entre el robo de ductos y la distribución regional, y ya se encuentra bajo investigación de la FGR.
“El Primito” habría utilizado empresas fachada para la venta del combustible y contaba con protección de grupos armados locales. Su localización y eventual captura serían estratégicas para desarticular una red que operaba con impunidad en varios estados del norte del país.
Una estrategia que muestra resultados
La Operación Frontera Norte forma parte de la estrategia nacional de seguridad del gobierno de Claudia Sheinbaum, que ha priorizado el combate al crimen organizado mediante inteligencia, coordinación interinstitucional y el uso de tecnología para la vigilancia de ductos y zonas portuarias.
Analistas señalan que este tipo de decomisos, aunque significativos, deben complementarse con procesos judiciales sólidos, seguimiento a las redes financieras del crimen y la desarticulación del mercado negro de combustibles.
Mientras tanto, el gobierno federal anunció que continuará reforzando los operativos en la región y ampliará la intervención en otros estados con alta incidencia en robo de hidrocarburos, como Veracruz, Puebla y Guanajuato.






