En medio de crecientes desafíos en materia de seguridad, la presidenta Claudia Sheinbaum ofreció declaraciones clave respecto al asesinato de Ernesto Cuitláhuac Vázquez, delegado de la Fiscalía General de la República (FGR) en Tamaulipas, un crimen que ha conmocionado al país y encendido alarmas sobre el alcance del crimen organizado.
Durante su conferencia matutina, la mandataria informó que la FGR ya se encuentra en coordinación directa con la Fiscalía de Tamaulipas para llevar a cabo una investigación exhaustiva. Señaló que se está trabajando “de manera conjunta y con total compromiso” para esclarecer el homicidio y castigar a los responsables.
“Este es un hecho grave y doloroso, pero no quedará impune. Hay una colaboración estrecha entre instituciones para garantizar justicia”, subrayó Sheinbaum.
Crimen organizado y acuerdos internacionales
La presidenta desestimó que este hecho violento ponga en riesgo el nuevo acuerdo de seguridad que México negocia con Estados Unidos, el cual aún no ha sido firmado, pero que, según dijo, “ya está listo”. El tratado tiene como ejes principales la soberanía, la territorialidad, la cooperación y el uso compartido de inteligencia para combatir el crimen organizado trasnacional.
En un momento clave de la relación bilateral, Sheinbaum reafirmó la postura de su gobierno de rechazar cualquier tipo de intervención extranjera en territorio nacional, revelando que recibió y rechazó una propuesta estadounidense para permitir el ingreso del ejército de ese país a México como parte del acuerdo de seguridad.
“No aceptaremos la presencia de fuerzas militares extranjeras en nuestro país. Hay alternativas viables que se están discutiendo y que respetan plenamente nuestra soberanía”, afirmó.
Prioridad nacional: seguridad sin imposiciones
El gobierno mexicano ha reiterado que su estrategia de seguridad se basa en una visión integral que combina inteligencia, coordinación institucional, prevención y desarrollo social, sin ceder soberanía ni permitir intervenciones militares externas.
El asesinato del delegado de la FGR en Tamaulipas representa un nuevo reto para esta estrategia, especialmente en una entidad históricamente golpeada por la violencia del narcotráfico. No obstante, la presidenta insistió en que su administración no cederá ante presiones ni amenazas y que se fortalecerán las capacidades del Estado mexicano para enfrentar al crimen organizado con firmeza y legalidad.
En ese sentido, la cooperación internacional seguirá siendo bienvenida, siempre y cuando se mantenga dentro de los principios de respeto mutuo y autonomía, recalcó la mandataria.
Conclusión: El crimen organizado continúa representando uno de los mayores desafíos para la administración de Claudia Sheinbaum. Sin embargo, el gobierno federal busca enfrentar estos retos con una combinación de inteligencia, soberanía y alianzas estratégicas sin concesiones a la intervención militar extranjera. La respuesta institucional al caso de Tamaulipas será clave para demostrar la eficacia de este enfoque.






