La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó este miércoles los avances en materia de finanzas públicas, al anunciar que la recaudación del Servicio de Administración Tributaria (SAT) creció un 7.2 % entre enero y julio de 2025, en comparación con el mismo periodo del año anterior. El dato representa una cifra histórica que, según el gobierno federal, refleja no solo mayor eficiencia en los procesos de fiscalización, sino también la confianza de los contribuyentes en el destino de sus aportaciones.
Sheinbaum destacó que este crecimiento en los ingresos públicos ha sido posible gracias a una estrategia basada en innovación tecnológica y transparencia en el manejo de los recursos, lo que ha fortalecido el vínculo entre ciudadanía y Estado. En su mensaje, recalcó que la población percibe un uso adecuado de los impuestos, lo que fomenta una mayor disposición a cumplir con las obligaciones fiscales.
Redistribución hacia sectores prioritarios
La mandataria puntualizó que el incremento en la recaudación se está traduciendo en mayor capacidad de redistribución, con énfasis en programas de bienestar social, atención a la salud, vivienda digna, obra pública, educación e impulso a la investigación científica.
“Cada peso que se recauda regresa a la gente en forma de derechos garantizados y oportunidades de desarrollo”, aseguró Sheinbaum, al recalcar que su administración busca consolidar un modelo de finanzas públicas progresivas, donde el fortalecimiento del erario permita ampliar la cobertura de servicios esenciales.
Tecnología al servicio de la hacienda pública
Uno de los ejes centrales de esta política ha sido el uso de herramientas digitales avanzadas en el SAT, que permiten simplificar trámites, reducir costos administrativos y mejorar la eficiencia en la detección de evasión y elusión fiscal. La integración de sistemas de inteligencia de datos y automatización ha contribuido a cerrar brechas en la recaudación, al mismo tiempo que brinda a los contribuyentes mayor claridad en sus procesos.
Con este resultado, el gobierno federal busca enviar una señal de estabilidad y confianza a nivel interno y hacia los mercados internacionales, reforzando la idea de que la disciplina fiscal puede coexistir con una política expansiva en materia social.
Un modelo que apuesta al desarrollo
La presidenta reiteró que la clave de este crecimiento radica en combinar innovación tecnológica con justicia redistributiva. Según sus palabras, la política hacendaria de su gobierno no se centra únicamente en acumular recursos, sino en garantizar que éstos se traduzcan en inversión pública, infraestructura y mejora en la calidad de vida de la población.
De mantenerse esta tendencia, el cierre de 2025 podría marcar un año récord en recaudación, consolidando a las finanzas públicas como un pilar del proyecto de transformación impulsado por Sheinbaum.






